domingo, 22 de febrero de 2009

Noche de sorpresas

Dicen que cuando uno menos espera las cosas, estas pasan… y hoy puedo confirmar que es así. Pero déjenme que les cuente como me di cuenta de esto.

Vaya a saber uno porque razón, en año nuevo decidí mandarle un mensaje a un amigo que hacía años que no veía y el mismo me respondió; Luego de un par de charlas por msn decidimos juntarnos en plaza serrano. Qué situación complicada, cuando lo vi venir, no puedo explicarles lo que me paso, solo que me puse los lentes para disimular, me prendí un cigarrillo y espere a que llegara a la mesa donde yo estaba sentada.

Situación tensa, ambos sin saber bien que hacer y por qué no medio nerviosos. Pedimos un café y nos pusimos a charlar de las cosas que nos habían pasando en el tiempo que no nos vimos. El se había recibido de médico y estaba trabajando en capital, por este motivo se fue de La Plata, donde vivió toda su vida. Me conto mil y una anécdotas sobre las guardias, las residencias,como empezó a tocar y los amigos que teníamos en común.

Aunque ambos pensamos que habíamos estado poco tiempo ahí, en realidad habían pasado 4 horas, hecho que nos sorprendió a los dos. Debo confesar que mientras él hablaba yo iba tachando cosas de la lista de cualidades que busco en un hombre.

Cuando nos dimos cuenta de la hora, pago y nos fuimos (vale aclarar que el mozo nunca trajo el vuelto y que nosotros jamás nos dimos cuenta hasta que llegamos a la parada de colectivo, a unas 10 cuadras del bar). Muy amablemente me acompaño hasta la parada del colectivo, quedamos en vernos y me fui…

Hablamos por msn, por teléfono y por mensajes de texto durante unas semanas, hasta que se genero la oportunidad de volvernos a ver dado que el tenia un par de deuda que saldar. En el ínterin habíamos arreglado para vernos un fin de semana antes, pero hubo un mal entendido y no se pudo.

Desde el martes que arreglamos que el sábado nos veíamos, hasta el sábado se genero una gran expectativa dado que hablamos mucho sobre eso y el decido sorprenderme ( y puedo jurarles que lo logro). Luego de que los días se hicieran interminables, llego por fin el sábado.

Toda la semana había estado pensando que era lo que iba a pasar cuando nos viéramos y cual era esa sorpresa tan esperada que tenia para darme. Llegue a su casa, me preparo los mejores mates que he probado en mi vida, los cuales me hicieron acordar a cuando lo conocí en Gesell, y entre charla y mate se nos termino el termo. El, haciéndose el tonto, hizo un comentario sobre las sorpresas y saco de su cuarto un gran estuche negro (nono, no era una ametralladora, ni él es mafioso) que contenía uno de sus más grandes tesoros, su saxo. Podrán imaginarse ustedes mi cara de sorprendida cuando vi semejante actitud (debo aclararles que el saxo estaba en La Plata y que él fue por la mañana a buscarlo y se volvió a capital).

Él y su tesoro se sentaron frente a mí y como uno solo comenzaron a tocar una de mis canciones preferidas, somewhere over the rainbow, a lo cual yo estaba muda, sin poder decir ni una sola palabra al respecto. Luego de este hermoso tema sonó Lionel Richie, el cual debo confesarles que hizo que me temblara todo el cuerpo. Y desde ese momento no pude parar de temblar.

Luego del placer de haberlos escuchado, él se dispuso a cocinar, mientras yo observaba expectante lo que él hacía.

Ambos probamos pocos bocados de la cena que había preparado, que por cierto estaba muy rica. Ninguno tenía hambre. Cafecito y salimos a la calle.

Me sorprendió llevándome a la puerta del estacionamiento y diciéndome que le había pedido el auto al padre para salir conmigo, lo cual nuevamente me asombro. Al salir del estacionamiento, haciéndose el piola, me pregunto cómo se llamaba la avenida donde estábamos y yo respondí “la Plata” y él me dijo “Ahí es a donde vamos”.

Me llevo a conocer un lugar hermoso como lo es La Plata, entre la Catedral, los museos, las universidades, el verde, las calles con numero, al inmensa cantidad de plazas, el parque de los niños, los bares y la noche, me había quedado nuevamente muda.


Pero resumamos lo acontecido el sábado: planeo todo, organizo todo, midió todo, hizo cosas increíbles para que todo le saliera como él quería, incluso llovió!!!! Todavía estoy sin palabras.

Él logro su cometido, hacer que esta noche sea inolvidable y yo… yo estoy más que feliz.

Solo el tiempo sabe que saldrá de todo esto, pero lo único que puedo adelantarles por el momento, es que hacía mucho tiempo que no lo pasaba tan pero tan bien…